“Gus”, el T. rex, se vendió por la increíble suma de 50.1 millones de dólares en una subasta
Un esqueleto de Tyrannosaurus rex (T. rex) llamado “Gus” se vendió por la cifra récord de 50.1 millones de dólares en una subasta de Sotheby's en Nueva York el 14 de julio de 2026, tras una intensa competencia.

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Un esqueleto de Tyrannosaurus rex llamado “Gus” se vendió por la cifra récord de 50.1 millones de dólares en una subasta de Sotheby's en Nueva York el 14 de julio de 2026. La venta se concretó después de una intensa guerra de ofertas que duró 10 minutos. El precio final superó por mucho la estimación inicial, que era de entre 20 y 30 millones de dólares. Además, rompió el récord anterior de una subasta de fósiles, que pertenecía a “Apex”, un estegosaurio vendido por 44.6 millones de dólares en 2024.
El viaje de Gus a la subasta comenzó por pura suerte. En 2021, un equipo de la empresa Theropoda Expeditions estaba terminando una excavación en un rancho en Dakota del Sur. Por curiosidad, decidieron explorar una zona nueva y, en pocas horas, descubrieron el hueso del dedo del pie del T. rex. Los expertos pasaron los siguientes tres veranos excavando para recuperar los huesos, seguidos de tres años más de limpieza y montaje muy cuidadoso.
El esqueleto recibió el nombre del dueño del rancho, Gary “Gus” Licking, quien falleció durante la excavación. Es uno de los fósiles de T. rex más grandes y completos que se han encontrado. Mide 3.8 metros de altura y 11.5 metros de largo, y está formado por 183 huesos. Esto representa el 61 por ciento del esqueleto del dinosaurio por número de huesos y hasta el 80 por ciento por masa. El cráneo es tan pesado que Sotheby's tuvo que usar una réplica ligera para el montaje, mientras que el cráneo real se exhibió aparte en una vitrina especial.
Entre las características más raras de Gus están 30 de sus 32 costillas abdominales. Estos huesos son muy delicados y casi nunca se conservan. Gus también tiene fracturas sanadas y marcas de mordidas de otro tiranosaurio, lo que nos muestra los desafíos que enfrentó este dinosaurio durante su vida.
Todavía no sabemos si los científicos podrán seguir estudiando a Gus. La persona que ganó la subasta decidió mantener su nombre en secreto, así que no sabemos a dónde irá el fósil. Sin embargo, hay esperanza, ya que algunos compradores de fósiles famosos los han prestado a museos. Los científicos esperan que el nuevo dueño de Gus haga lo mismo.
De todos modos, esta venta ha reavivado un debate entre los científicos. A los investigadores les preocupa que, al subir tanto los precios, más fósiles terminen en colecciones privadas donde no se puedan estudiar ni ver por el público.


